Alimentación durante la lactancia materna

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La lactancia materna es una forma natural de alimentar y fortalecer el vínculo entre la madre y el bebé. Se recomienda mantener la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida, siempre que la madre se sienta cómoda y el proceso sea adecuado para ambos. En esta etapa, el bebé recibe únicamente leche materna, sin otras bebidas ni alimentos, y luego se continúa con alimentos complementarios hasta los dos años.

 

La leche materna contiene todos los nutrientes que el bebé necesita en sus primeros meses de vida como las proteínas, carbohidratos, grasas saludables, vitaminas, minerales, enzimas digestivas, anticuerpos y hormonas. Además, es la encargada de proteger al lactante contra infecciones, reduce el riesgo de enfermedades crónicas y favorece el desarrollo cognitivo.

 

También es importante destacar que la lactancia materna aporta beneficios para la madre, ya que ayuda a reducir el riesgo de cáncer de mama y de ovario, favorece la recuperación posparto y contribuye a fortalecer el vínculo afectivo con el bebé.

 

Estudio

Alimentación durante la lactancia materna ¿Cómo debe alimentarse una madre lactante?

Durante la lactancia, similar a la etapa del embarazo, las necesidades nutricionales de la mujer aumentan. No se trata de “comer por dos”, sino de comer mejor. La producción de leche requiere energía, proteínas de calidad, grasas saludables y micronutrientes específicos.

 

  • Aumento calórico moderado: Se recomienda que la ingesta nunca sea por debajo de 1.800 calorías.
  • Proteínas de calidad: Carnes magras, huevos, legumbres, tofu, pescado y lácteos son esenciales para la síntesis de leche.
  • Grasas saludables: Aguacate, frutos secos, semillas, aceite de oliva y pescados grasos aportan ácidos grasos esenciales como el DHA, crucial para el desarrollo cerebral del bebé.
  • Hidratación constante: La leche materna es 88% agua. Beber suficiente líquido ya sea a través del agua, infusiones suaves, caldos o frutas con alto porcentaje de agua es vital.
  • Micronutrientes: Hierro, calcio, vitamina D, vitamina B12, yodo y zinc. Una dieta variada, colorida y rica en alimentos frescos es la mejor aliada.

 

De esta manera, los alimentos que se recomiendan priorizar serían las frutas y verduras (aportando antioxidantes y vitaminas), carnes magras, legumbres y frutos secos (gran fuente de hierro y grasas saludables), cereales integrales (ofrece energía sostenida y alto contenido de fibra) y lacteos (para cubrir las necesidades de calcio.

¿Hay alimentos que se deben evitar?

Sí existen, y es muy importante tenerlos en cuenta. Si lo llegamos a consumir de manera constante y en grandes cantidades pueden afectar la salud del bebé.

 

Algunos de estos alimentos son similares a las restricciones durante el embarazo:

  • El alcohol es una de esas bebidas que es recomendable eliminar por completo durante esta etapa y si se llega a consumir en cantidades muy mínimas.
  • No se debe exceder más de 300 mg de cafeína al día (equivalente a 2–3 tazas de café).
  • Evitar consumir pescados con alto contenido de mercurio, como el pez espada, el tiburón o el atún rojo.
  • No ingerir alimentos ultraprocesados, por su bajo valor nutricional y alto contenido en azúcares, grasas trans y aditivos.

¿Es necesario suplementarse durante la lactancia?

La suplementación no siempre es obligatoria, pero puede llegar a ser necesaria en ciertos casos. Si bien es cierto, existen suplementos que ayudan a reducir el riesgo de anomalías congénitas fetales, patologías obstétricas y desarrollo de enfermedades crónicas, pero es importante que la suplementación sea personalizada y acompañada por un profesional de salud, siempre y cuando lo vea necesario. No todas las mujeres lactantes necesitan suplementarse.

 

De los suplementos más comunes estan…

  • Vitamina D: Especialmente si vive en países donde hay poca exposición solar o simplemente no recibe suficiente luz solar.
  • Hierro: En caso de una madre lactante que posea anemia o pérdidas sanguíneas importantes postparto.
  • Yodo: Fundamental para mujeres con hipotiroidismo, ya que este mineral ayuda al desarrollo neurológico del bebé.
  • Vitamina B12: Crucial en madres vegetarianas o veganas, donde la principal fuente de B12 (alimentos de origen animal) no es consumida.

Consejos prácticos:

  • Planifica comidas sencillas y nutritivas, ya sea a través de batidos, cremas o snacks saludables que pueden facilitar la rutina del día a día.

 

  • Consulta con un/a nutricionista. Recuerda que cada cuerpo es distinto y es importante que estés acompañado de un profesional para garantizar una lactancia óptima en los primeros meses y aún más si posees restricciones alimentarias, antecedentes médicos o dudas sobre suplementos.

 

  • No olvides cuidar tu bienestar emocional, la lactancia también requiere descanso, apoyo y autocuidado. Busca esa ayuda extra a través de tu pareja, familia o amigos.

Si vas a comenzar tu proceso de lactancia o ya estás en esta etapa, no dudes en escribirme, ¡te ayudaré a cuidar de ti mientras cuidas de tu bebé!

Alessandra Eminente

Nutricionista – CV01657

Con la colaboración de Ainhoa Cerezo, estudiante de Nutrición.