Alimentación según tu ciclo menstrual

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Como mujeres, es muy importante comprender cómo varían nuestras necesidades nutricionales a lo largo del ciclo menstrual. Este conocimiento puede marcar una diferencia en nuestra energía, bienestar hormonal y rendimiento físico. Durante el ciclo, el cuerpo experimenta cuatro grandes cambios hormonales, cada uno correspondiente a una fase distinta. Estos cambios no son solo variaciones en niveles hormonales, sino verdaderas transiciones fisiológicas que afectan energía, estado de ánimo, apetito, temperatura corporal, entre otros.

 

Es valioso entender y escuchar al cuerpo, ya que al ignorarlos puede llevar a fatiga, antojos intensos, menor rendimiento deportivo e incluso desequilibrios hormonales si existe algún déficit.

Ciclo menstural

Ciclo menstrual

Fase menstrual (Día 1 al 5 aprox.)

 

La menstruación marca el inicio del ciclo, donde se desprende la capa funcional del endometrio y, aunque muchas veces se asocia con incomodidad, también es una oportunidad para escuchar al cuerpo y priorizar lo más importante: el descanso. Los niveles de estrógeno y progesterona están en su punto más bajo, por lo cual tenemos menor energía, sensibilidad emocional y mayor necesidad de nutrientes.

 

Recomendaciones nutricionales:

  • Hierro y vitamina C: lentejas, vegetales de hoja verde (espinaca), remolacha, cítricos (fresas, frambuesas, limón, naranjas…), para compensar la pérdida de hierro.
  •  Comidas cálidas y reconfortantes: sopas, guisos, cremas, que ayudan a relajar el cuerpo.
  • Infusiones antiinflamatorias: Pueden ayudar con la mejoría de los cólicos, a través del  jengibre, canela, manzanilla.
  • Grasas saludables: aguacate, frutos secos, aceite de oliva, que apoyan la producción hormonal.

Tips prácticos:
No dudes en bajar el ritmo, descansar y escuchar a tu cuerpo.

 

Fase folicular (dura entre 6 a 13 días)

 

La fase folicular comienza con la menstruación y se extiende hasta la ovulación, en esta fase se caracteriza el ascenso de energía. Durante estos días, los niveles de estrógeno van en aumento, ya que los folículos ováricos están en desarrollo, por ende existe una mejora de la sensibilidad a la insulina y se favorece el uso de carbohidratos como fuente de energía.

 

Recomendaciones nutricionales:

  •  Carbohidratos complejos: yuca, batata, papa, arroz integral, avena, batata, quinoa.
  •  Verduras crucíferas: brócoli, coliflor, kale, que ayudan al metabolismo del estrógeno.
  •  Proteínas magras y grasas saludables: pechuga de pollo, pescado azul, huevo, carne molida magra, lentejas, garbanzos, entre otros.
  • Hidratación: el cuerpo tolera mejor el ejercicio intenso, así que mantener una buena hidratación es clave.

Tips prácticos:
La fase folicular es un buen momento para entrenamientos de fuerza o alta intensidad. Aprovecha la energía creciente para planificar comidas más estructuradas y ricas en micronutrientes.

 

 Ovulación (día 14 aprox.)

 

¡Empieza nuestro pico hormonal! Durante la ovulación, el estrógeno alcanza su punto máximo y la testosterona (que las mujeres también tenemos en cantidades más pequeñas que los hombres) se eleva ligeramente. Esto puede traducirse en que obtendremos mayor confianza, libido y mejor rendimiento físico. Sin embargo, han habido casos donde algunas mujeres experimentan inflamación o sensibilidad digestiva.

 

Recomendaciones nutricionales:

  •  Alimentos antiinflamatorios: piña, limón, mandarina, cúrcuma, jengibre.
  • Ensaladas frescas con grasas buenas: aguacate, rúcula, aceite de oliva, nueces.
  • Proteínas de alta calidad: salmón, merluza, atún, huevos, legumbres, pavo, carne de res, lácteos .

Tips prácticos:
Evita comidas muy pesadas si sientes hinchazón. Este es un buen momento para priorizar la recuperación muscular y cuidar el sistema digestivo.

 

Fase lútea (Día 15 al 28 aprox.)

 

Llegamos al momento donde obtenemos mayor sensibilidad y antojos. Después de la ovulación, la progesterona es el protagonista y el estrógeno va disminuyendo. Esta hormona puede aumentar el apetito, reducir la tolerancia a la glucosa y generar más retención de líquidos. Por esta razón, muchas mujeres sienten más cansancio, irritabilidad, hinchazón abdominal o antojos de comidas dulces.

 

Recomendaciones nutricionales:

  • Magnesio: chocolate negro, vegetales y legumbres, aguacate, platano, tofu, avena. Ayudan al estado de ánimo.
  • Fibra y prebióticos: zanahoria, cebolla, alcachofa. Importantes para apoyar la digestión
  •  Proteínas saciantes: lentejas, pollo, tempeh.

Tips prácticos:
No luches contra los antojos, al restringir ciertos alimentos termina siendo peor para nosotros, sino anticípate con varias opciones nutritivas. Este es el momento ideal para comidas reconfortantes, cálidas y ricas en micronutrientes que apoyen el sistema nervioso.

 

Estudio

¡No olvides tomar agua!

Mantenernos bien hidratados no solo ayuda a regular estos procesos, sino que también favorece la eliminación de toxinas, reduce la inflamación y mejora la absorción de nutrientes clave como el magnesio y el hierro. En fases como la lútea o la menstrual, donde el cuerpo está eliminando tejido endometrial, y puede haber pérdida de líquidos y minerales, el agua y las infusiones naturales se convierten en nuestras aliadas.

 

Cuando no nos hidratamos adecuadamente, el cuerpo puede manifestarse con síntomas como fatiga, dolores de cabeza, hinchazón, estreñimiento o incluso mayor sensibilidad emocional. Además, la deshidratación puede interferir con el rendimiento físico, la recuperación muscular y la claridad mental. Beber agua no es solo una rutina, es una forma de acompañar nuestros ritmos internos.

Comer en sintonía con tu ciclo

Cuando el cuerpo femenino no recibe suficiente energía durante el ciclo, especialmente en la fase lútea, puede activar mecanismos de protección. Esto puede inclui,r en casos graves, la pérdida del ciclo menstrual (amenorrea), mayor uso de masa muscular como fuente energética y alteraciones hormonales.

 

Por esta razón, es importante que el cuerpo de las mujeres esté en constante cambio y al adaptar tu alimentación al ciclo menstrual no significa seguir reglas rígidas, sino aprender a escuchar tu cuerpo, responder con inteligencia nutricional e ir en sintonía con tu ciclo. Esta es una increíble forma de conectar con tu biología, acompañar tus ritmos y cultivar bienestar desde adentro.

Si quieres entender mejor tu cuerpo a través de la alimentación, no dudes en escribirme ¡te ayudaré a sentirte mejor!

Alessandra Eminente

Nutricionista – CV01657

Con la colaboración de Ainhoa Cerezo, estudiante de Nutrición.